RUTA DE LA LLANURA CENTRAL
Nos adentramos en el Alt Camp, una comarca situada entre el litoral y las tierras de interior, de perfil básicamente agrícola, con cultivos de cereales, olivares, avellaneros, almendros, algarrobos, legumbres, hortalizas y diversos tipos de árboles frutales.
El cultivo de la viña es especialmente importante, claro exponente de ello son las bodegas cooperativas que encontramos en muchos pueblos. La industria y el comercio se han sabido unir a la tradición agrícola de la comarca. El comercio es especialmente importante en Valls.
MONTFERRI
En esta población se halla el legado arquitectónico que J.M. Jujol (alumno de Gaudí) regaló a esta comarca de l’Alt Camp. Se trata del Santuario de la Mare de Déu de Montserrat, de estilo modernista.
La construcción del Santuario fue iniciada entre 1926 y 1928. Las cúpulas que encumbren al Santuario simbolizan la silueta de las montañas de Montserrat. El conjunto arquitectónico también nos muestra algunas similitudes con el templo de la Sagrada Familia.
Ya en el casco urbano también podemos visitar la Iglesia Parroquial de St. Bartomeu, el castillo de Rocamora y la Torre del Moro o de Montferri que es una torre de vigía desde la que se observa una excelente panorámica de l`Alt Camp.
BRÀFIM
Paseando por esta villa podemos adentrarnos en su casco antiguo que resulta muy atractivo y acogedor debido a su entramado de callejuelas y recovecos.
En la Iglesia de St. Jaume (gótico-barroco) encontraremos un retablo barroco de gran valor. También podremos visitar la bodega cooperativa y la casa de la vila, obra de César Martinell.
A las afueras y en lo alto de una pequeña colina se alza la Ermita de la Mare de Déu de Loreto, construida a finales del s. XIX sobre una antigua ermita de 1665. Destacan una imagen de madera de la Virgen y varios frescos.
VILABELLA
Todavía este pueblo guarda reminiscencia de su pasado medieval gracias a su núcleo antiguo. De las antiguas murallas se conservan el Portal de St. Pere y una escalera gótica perteneciente al antiguo castillo.
La antigua Iglesia de Sta. María que según la tradición habría sido bendecida por St. Oleguer, conserva algunos elementos de los siglos XII y XIII. Es de estilo gótico tardío y destaca su esbelto campanario.
Una visita remarcable es la del Museo Etnológico del Campo. La creación de este museo se debe al interés de los vecinos de esta población en dar a conocer sus profundas raíces agrícolas.
NULLES
La visita más destacada es, sin lugar a dudas, la Bodega Cooperativa de estilo modernista y obra del prolífico arquitecto César Martinell.
La Iglesia parroquial de St. Joan Baptista es de estilo barroco neoclásico y fue reconstruida en el s. XVIII.
Cerca de la iglesia se hallan los restos del antiguo castillo.
VALLS
Llegamos a la capital de l’Alt Camp, famosa sobretodo por su actividad comercial, su gastronomía donde son protagonistas sus famosos calçots (cebollas tiernas cocidas a fuego vivo) y sus tradiciones populares de entre las que se destacan los Castells (torres humanas). Valls cuenta con dos de las collas castelleras más importantes de Catalunya, conocidas como els Xiquets de Valls.
En el centro de la ciudad se halla el casco antiguo que durante siglos estuvo amurallado, sus calles todavía mantienen el típico trazado medieval, el je principal del núcleo histórico es el carrer de la Cort, calle peatonal y centro comercial de esta ciudad. Esta calle une las tres plazas más carismáticas de Valls.
La primera de ellas recibe el nombre de patí del Castell, ya que era aquí donde se ubicaba el pati de armas del ya desaparecido castillo medieval. La siguiente es la plaça del Blat, que acoge la Casa de la Ciutat (ayuntamiento). En esta plaza, las colles castelleres de Valls han levantado sus castillos impresionantes.
Desde esta plaza se accede a la Iglesia de St. Joan Baptista, su nave central es gótica y la fachada renacentista. En una de sus catorce capillas laterales se halla la imagen de la Mare de Déu de la Candela, co-patrona de Valls. No dejen de admirar el campanario puesto que es el más alto de Catalunya.
También desde la plaça del Blat se llega al call o barri judío, que como es natural, conserva su trazado laberíntico. En medio de las calles estrechas del call se encuentra la plaça de l’ Oli, porticada y de planta rectangular.
Uno de los legados arquitectónicos más importantes de la ciudad se halla en el carrer de la Cort, nos referimos a la capilla del Roser. Sus 2538 baldosas vitrificadas del s. XVII representan la batalla de Lepanto. También cabe destacar el Teatre principal, de estilo neoclásico y arquitectónicamente hablando uno de los más interesantes de Catalunya.
En el passeig del Caputxins podremos visitar el Museo de Valls, que contiene tres colecciones: la de arte catalán de los últimos 120 años, la de arqueología del mundo íbero (actualmente solo visitable por investigadores) y la colección de etnografía castellera, que se convertirá en el futuro en el Museo Casteller de Catalunya.
En el mismo paseo podremos contemplar el Monumento a los Castells..
ALIÓ
El núcleo antiguo de este municipio mantiene la estructura de recinto medieval gracias al castillo y al patio de armas. De la cooperativa agrícola (1909), destacamos su fachada modernista (1917) obra de César Martinell.





