RUTA DEL EBRO
El eje central de todas las poblaciones y enclaves importantes que visitaremos es el caudaloso río Ebro, que recorre en territorio catalán 150 km.
Por todos los pueblos que visita en su camino al mar, va dejando tras de sí el encanto y la nostalgia de que disfrutan todas la ciudades y pueblos que cuentan con el regalo que supone el remanso de un río.
RIBA-ROJA D’ EBRE
Es el primer pueblo catalán que se alza sobre el río. Si lo que más nos interesa es la práctica de deportes náuticos, aquí podremos escoger entre esquí acuático, piragüismo, motonáutica…
Si por el contrario nos decantamos por el contacto con la naturaleza, existe otra opción interesante: el alquiler de barcos para navegar por el río, que nos permitirá conocer un ecosistema caracterizado por numerosos canales que se internan en la vegetación.
También los amantes de la pesca se encuentran en un entorno privilegiado, puesto que en el pantano de Riba-roja se pueden pescar cirulos, angulas percas, carpas,….
Una vez llegado al pueblo pasearemos por su núcleo histórico, donde encontraremos retos del antiguo castillo y de la prisión. Ya de paso nos acercaremos al mirador de Pena, desde el que disfrutaremos de una buena vista sobre el río.
Situado en la plaza de la Iglesia se encuentra un interesante Museo etnológico, centrado en la vida rural de los pueblos de la Ribera d’ Ebro. Al lado mismo del museo destaca la Iglesia de St. Bartomeu (1789) de estilo barroco tardío.
La Ermita de Berrús estaba situada en el antiguo término de Berrús, hoy desaparecido bajo las aguas del pantano. Esta ermita románica fue edificada por los templarios a Sta. María de Berrús. Mucho más tarde, en 1960, sería trasladada piedra a piedra al construirse el pantano de Riba-roja.
FLIX
Bajando hacia la vecina población de Flix, el río Ebro nos ha regalado dos lugares de interés natural, el meandro de Flix y la reserva de Sebes.
Se trata de un espacio de interés natural, en el que los amantes de la naturaleza podrán recrearse en la flora y fauna de la ribera, donde destacan las colonias de aves invertebrados. También aquí se han localizado algunos yacimientos arqueológicos de las épocas pre-ibérica e ibérica.
A la población también se accede desde el pas de la Barca, construido sobre dos plataformas, y que permite realizar el trayecto entre los dos márgenes del río. Es un lugar de caza y pesca.
Ya en Flix, al pasear por sus calles podremos contemplar la Iglesia de Nuestra Señora de l’ Assumpció (de estilo gótico), el Castillo Viejo que fue construido durante la época medieval y el Castillo Nuevo erigido probablemente durante la Tercera Guerra Carlista.
Paseando por la villa, podremos contemplar en muchos portales los antiguos escudos heráldicos. También podemos observar los pórticos del carrer Major y de la plaça d ‘Espanya.
A 6 km de Flix se halla la Ermita de la Verge del Remei. Para los que quieran disfrutar de un relajante paseo, les proponemos que se acerquen a la pasera del bosc de ribera.
LA PALMA D’ EBRE
En la villa se puede visitar la Iglesia románica de la Mare de Déu del Roser (s. XII), la Iglesia parroquial Mare de Déu de l‘Assumpció (renacentista), y el edificio del Ayuntamiento, que acoge en sus bajos la antigua prisión construida a mediados del s. XV.
Saliendo del pueblo llegaremos a la Baixada de la Font Vella. El depósito y las arcadas son árabes.
ASCÓ
Aunque sus inicios se remontan al neolítico, fueron los árabes quienes dejaron más vestigios en la villa, como la torre árabe, perteneciente al antiguo castillo. El núcleo histórico, con sus callejuelas inclinadas, también refleja el paso de los moros.
Antiguamente Ascó estaba completamente amurallada y todavía en la actualidad conserva restos de la antigua muralla. Desde la plaça Nova disfrutaremos de una magnífica vista sobre el valle del Ebro.
También podremos admirar la plaça de l’Esglesia y la plaça del Vallxiquer. La plaça Major refleja su pasado medieval. Desde aquí se contempla la torre de ca Estisora, antiguo mirador de la mezquita.
La Iglesia parroquial de St. Joan baptista, de estilo clasicista, se halla coronada por un campanario románico de cadireta. Otros edificios de interés son la residencia señorial de cal Cavaller (1613), can Pere Sans (s. XIII), y las tres ermitas con que cuenta Ascó, la de St. Miquel, la de Calvari y la de la Mare de Deu del Carme.
VINEBRE
Ubicado en la otra ribera del río, destacamos la visita al Museo agrícola, la Casa-museo de St. Enric d’Ossó, el Convento y el Colegi de las Teresinas, construido por Bernat Martorell (colaborador de Gaudí). También son de interés dos edificios del s. XVI, el ayuntamiento (de carácter colonial) y ca Don Juan, edificio con patio interiro renacentista y pozo octogonal de una sola piedra.
En las inmediaciones de Vinebre se halla el Yacimiento ibérico de St. Miquel (s. II, I a.C.) que se alza a 100 metros de una colina. Se han encontrado cerámicas realizadas a mano de barniz negro con esgrafiados ibéricos, figuras de terracota, elementos de prensa y diferentes monedas.
A continuación se encuentra la Ermita de St. Miquel, que fue reconstruida en 1860 por los cartujanos de Escaladei. La ermita dispone de una zona de pic-nic.
TORRE DE L’ESPANYOL
Su origen se debe probablemente a la existencia de una torre de vigilancia y defensa de la ruta que comunicaba Lleida y Tortosa. Se cree que ya existía en la época romana.
En el núcleo urbano se encuentra la Iglesia (s. XVIII), de estilo neoclásico y con elementos barrocos. También es de interés la Font del Torrent, al parecer de época romana, y situada en la salida del pueblo.
MÓRA LA NOVA
En las afuera de la población hay dos puntos de interés turístico: el primero es el Mas de la Coixa (s. XVIII), situado más próximo al río en la época de su construcción. Desde aquí se descargaban las mercancías que llegaban desde Aragón para luego transportarlas a Reus.
El otro lugar al que nos referíamos es la Ermita de St. Pau, situada en la colina que lleva el mismo nombre. Desde aquí se aprecia una magnífica vista panorámica.
Entre las poblaciones de Mora la Nova y Mora d’Ebre destaca un espacio de interés natural, hablamos de la Isla del Galatxzo, donde podremos practicar diversas actividades acuáticas. El río Ebro se contempla desde aquí en toda su amplitud, gracias al puente de arcos que enlaza las dos Moras.
MÓRA D’EBRE
Es la capital de la comarca de la Ribera d’Ebre, y desde aquí es posible navegar por el río hasta su desembocadura en el Delta. El recorrido ha sido adaptado para el turismo fluvial.
En el interior de la población podremos pasear por las callejuelas de la Citel.la (centro histórico). Este paseo nos conducirá a los restos del castillo medieval del que se conservan restos de la muralla y dos torres.
Desde aquí se puede acceder por una estrecha escalinata a la Ermita de la Mare de Déu dels Dolors, de estilo neogótico.
De nuevo en el casco histórico, si nos dirigimos a la plaça de Baix encontraremos el edificio del Ayuntamiento y la Iglesia prioral de St. Joan Baptista. En la plaça de Dalt se halla la Casa Montagut, construida en el s. XVIII por la familia Montagut de l’Era. También veremos la escultura dedicada a Julio Antonio, hijo ilustre de la villa, obra de Santiago Costa.
En la plaça de la Venerable Sor Filomena, podemos visitar el Convento de las Mínimas, que guarda en su interior el templo expiatorio dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Otros puntos interesantes son las ermitas dedicadas a Sta. Magadalena, St. Jeroni y Sta. Madrona, así como el club náutico.
BENISSANET
Aquí podremos hacer una interesante visita al Museo de Instrumentos Musicales-Museo Serra que está considerado el segundo más importante en su género en Catalunya.
También merece uan visita la Iglesia parroquial de St. Joan Baptista, el Santuario de la Mare de Déu del Pilar y la Capilla de St. Roc. Al lado del río se conservan restos de la muralla morisca.
En la plaça de la renaixença se halla un olivo milenario.
MIRAVET
El castillo se alza imponente sobre el pueblo y el río, y al igual que el núclero hstórico, fue erigido por los árabes. Posteriormente, en 1153, el castillo fue conquistado por la orden templaria y reconvertido en fortaleza-monasterio. Además de la impresionante visita al Castillo, Miravet nos ofrece más posibilidades.
OTRAS VISITAS
LA IGLESIA RENACENTISTA
Se trata de una Iglesia de la Orden del hospital. Esta edificación es única en su estilo en las tierras del Ebro.
LA RUTA DE LES BLORES
Pasearemos por caminos medievales en los alrededores del castillo y veremos restos arqueológicos.
ARTESANÍA DEL BARRO
Antiguamente la villa contaba con veinte talleres. En la actualidad se conservan siete de ellos concentrado en el Raval.
EL PAS DE BARCA
Es el paso de barca más tradicional, ya que utiliza la fuerza de la corriente. Desde aquí podremos pasar a Tivissa.
TIVISSA
Su núcleo histórico se ve coronado por los restos del antiguo castillo y del monumental Conjunto eclesiástico de St. Jaume (heterogénea mezcla gótica, renacentista y barroca). Paseando por su callejuelas estrechas podremos admirar su importante legado medieval.
Tampoco debemos olvidarnos de visitar la Iglesia renacentista (que contiene en su interior parte dela antigua iglesia gótica), la plaça de la Baranova y la Ermita de St. Blai.
Las pinturas rupestres de Font Vilella, declaradas por la Unesco patrimonio de la Humanidad, están repartidas en diversas cuevas y son la prueba más primitiva que se conoce de los antiguos habitantes del territorio de Tivissa.
El poblado romano de la Aumedina (s. I) era un conjunto urbano especializado en fabricación industrial de jarras destinadas al transporte.
El poblado ibérico de Castellet de Banyoles se divide en tres áreas y está ubicado en lo alto de una terraza sobre el Ebro. Destaca por su importancia arqueológica un conjunto de hallazgos que se conoce como el Tesoro de Tivissa, expuesto en el Museo Arqueológico de Barcelona.




